Datos de la Inversión
📊 Rendimiento de la Inversión
La capitalización simple (o método de interés simple) es uno de los pilares básicos de las matemáticas financieras y la valoración de activos de deuda a corto plazo. Bajo este modelo de liquidación, los intereses devengados al final de cada periodo se calculan exclusivamente sobre el capital original aportado y se retiran o no se acumulan al principal para generar nuevos intereses. Se contrapone al modelo de interés compuesto, donde las ganancias se acumulan de manera acumulativa incrementando la base de cálculo de forma exponencial.
En 2026, las rentabilidades de activos de renta fija a muy corto plazo en España, tales como las Letras del Tesoro a 3 meses, promedian tipos del 3,15% según datos oficiales del Tesoro Público, liquidándose mediante fórmulas matemáticas lineales equivalentes a la capitalización simple. Si deseas comprobar el rendimiento acumulativo de una inversión a largo plazo donde sí se acumulan los intereses, te aconsejamos consultar la Calculadora de Interés Compuesto o simular depósitos con la Calculadora de Depósitos a Plazo Fijo.
⚙️ La fórmula lineal de la Capitalización Simple
La expresión aritmética estándar para calcular los intereses generados bajo capitalización simple es:
Interés Generado (I) = Capital Inicial (C) * Tipo de Interés Nominal Anual (i) * Duración del Plazo (t)
Donde:
- Capital Inicial (C): El dinero total depositado originalmente al inicio de la inversión.
- Tipo de Interés Nominal (i): El interés expresado en tanto por uno anual (tipo porcentual dividido entre 100).
- Duración del Plazo (t): El tiempo que dura la inversión expresado en años. (Si el plazo se define en meses, se divide el número de meses entre 12).
- Capital Final (F): Es la suma del principal y los intereses devengados: F = C + I.
📊 Ejemplos prácticos de interés simple
Mostramos dos simulaciones basadas en inversiones de capitalización simple:
- Capital inicial depositado: **€10.000,00**
- Tipo de interés nominal anual (TIN): **5,00%**
- Duración del plazo: **3 años**
- Capital inicial depositado: **€50.000,00**
- Tipo de interés nominal anual (TIN): **4,00%**
- Duración del plazo: **1 año** (12 meses)
⚠️ Diferencias clave frente a la capitalización compuesta
- Retirada de cupones o intereses: El interés simple es idóneo para inversiones donde se retiran los beneficios periódicamente (como cobrar dividendos o cupones de bonos semestrales en tu cuenta corriente) en lugar de dejarlos invertidos.
- Crecimiento lineal vs exponencial: En periodos superiores a un año, el interés simple crece a un ritmo lineal constante, mientras que el interés compuesto crece exponencialmente a mayor velocidad porque los intereses reinvertidos también producen dividendos.
❓ Preguntas frecuentes (FAQ)
En el interés simple, los intereses se calculan siempre sobre el capital inicial. En el interés compuesto, los intereses ganados se suman al capital cada periodo, produciendo nuevos intereses en una bola de nieve financiera.
Se utiliza principalmente en activos de renta fija a corto plazo (menos de un año), como las Letras del Tesoro, pagarés de empresa, préstamos comerciales entre particulares y cuentas corrientes no acumulativas.
Para meses, debes dividir la duración entre 12 (t = meses / 12). Para días, se divide entre el año comercial de 360 días o el año civil de 365 días según lo pactado en las condiciones del producto.
Significa que no pagas el valor nominal al inicio. Si compras una letra de €1.000 al descuento con interés simple, pagas €970 y al vencimiento el Estado te devuelve €1.000, cobrando los €30 de interés por adelantado.
A largo plazo es peor, ya que desaprovechas el efecto multiplicador de la reinversión de intereses. Para ahorrar durante periodos largos (más de 3 o 5 años), siempre se aconseja buscar opciones de interés compuesto.
Los intereses generados tributan en la base del ahorro del IRPF como rendimientos del capital mobiliario, aplicando una retención a cuenta (generalmente del 19%) en el momento de la liquidación del vencimiento.